Por si acaso no recordaba tus abrazos
me dejaste aquello que más me recordaba a ti.
Con los brazos abiertos, como tú.
En día y medio me ha dado tiempo a recordar lo mucho que me encantas, lo mucho que me haces enloquecer con tu cuerpo y lo mucho que me enloquece el tuyo.
Me meciste en tus brazos como una niña pequeña, y como tal esperaré a que tus brazos vuelvan a mecer a mi cuerpo, pronto.
Muy pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario