Hoy como cada día te echo de menos.
Hoy como cada mañana pienso en ti.
Hoy como siempre recuerdo tus abrazos.
Jamás pensé que esto era así....
Imagino que poco a poco las aguas vuelven a su cauce...
Tu mejor que nadie, lo sabes.
Te quiero por muchas cosas, siento no habértelo dicho antes.
Has sido y eres grande para mi.
Siempre he estado orgullosa de tener un abuelo tan jovial
de tus continuas alegrías, y tus bromas, de tus chistes
y de las risas que en noche buena nos provocabas.
Por esos grandes bailes que hacías, aun los recuerdo como si te viera ahora mismo.
Pero hoy sonrío por las cantidades de sonrisas que me pintaste en la cara, porque lo he vivido porque te he vivido, porque te he tenido y porque siempre te tendré, siempre estarás en mi corazón y mi mente.
Sé que no estás aquí pero haré todo lo posible para que te hubieses sentido orgulloso de mi. Ojalá no tuviese que escribir estos texto y que hoy, al ir a casa del abuelo estuvieses sentado en tu sillón. El otro día me senté y lo acaricié.
Pero no, no vas a estar ahí y lo lamento y lo llevo cada día, como puedo.
Y sonrío porque la vida sigue y por muy lejos que estés de mi, formas parte de mi y eso se lleva dentro.
Como he dicho se sonreír gracias a ti.
Que campanilla te cuide y te guarde
siempre te querré
No hay comentarios:
Publicar un comentario